lunes 29 de junio de 2009

Unas hojas sueltas

Estoy esperando ahora, porque estoy esperando el cómo… Denme el revés porque este encierro ya me está dando comezón y los que están aquí se la pasan actuando como idiotas; además la gigantesca tarea de buscar una nueva palabra para una devota madre ya parece inalcanzable.
Cuando la sal se mezcla con el lodo, el aletargado sabor ya no puede mantenernos despiertos, lo que nos obliga a estar dando vueltas sobre nuestros propios pies. La sequedad del aire alimenta a las rocas y las vuelve más fuertes que el orgullo.
Al combinarse la lluvia con los ojos, se genera una tormenta que dura más de 28 horas, durante las cuales los campos aprovechan para dar sus frutos y las praderas para reverdecer. Los pájaros se refugian en sus nidos y los felinos salen a jugar…

martes 9 de junio de 2009

El día más significativo de tu vida, es el más importante

Estimada amiga:


Quiero, por este conducto enviarte una atenta felicitación, te veías preciosa en tu vestido de novia, blanco y adornado por las que ahora son ilusiones y que con el tiempo se transformarán en usanzas de lo que creíste pudo haber sido el último tren.

Si eres feliz en estos momentos, yo como tu amigo te acompaño en tu felicidad, aunque no puedo evitar sentirme algo decepcionado… Pero de la gente promedio, sólo pueden esperarse cosas promedio.
Antes y ahora entendía tu búsqueda… pero en este preciso momento, más que nunca la justifico, pero eso no oculta que el hueco que tenías fue lleno con cosas equivalentes o semejantes y verás que el tiempo las volverá cacharros que terminarán siendo basura y nuevamente querrás llenar el vacío; entonces comenzarás otra búsqueda.
Amiga, esta es tu historia, tú la has hecho; de eso puedes estar segura y feliz y te congratulo por no tener miedo a equivocarte y ser optimista a pesar de tu carácter. Quién puede mostrar lo que hay en el camino, las personas que encontrarás, lo que te hará feliz o las dificultades que tengas que enfrentar… Sólo el tiempo; espéralo y cuenta conmigo hasta donde pueda.


Leunam

jueves 21 de mayo de 2009

A tan sólo diez días del estuario

Ya pienso estar harto de escuchar esos gritos desesperados, casi poéticos en su futilidad y siempre preguntando cuánto puede punzar este camino a partir de este momento. Creo que todavía quedan mil razones para que te rindas ante todo, pero sigues berreando que alcanzarás agua en el estuario, y yo insisto en que en tan sólo diez días se agotará para siempre.

La sed y la desesperación te habrán hecho cambiar un poco, pero los zapatos son los mismos y por eso creo poder adivinar el desenlace de todo esto; porque aunque esta historia me resulta totalmente nueva, me parece que son fragmentos de otros cuentos que ya conozco y si miras hacia abajo, encontrarás las huellas de otros que ya van muy adelante de ti.


No malinterpretes mis intenciones, aunque mis palabras parezcan rudas y pienses que sólo quiero verte morir porque estoy fastidiado de tus esperanzas y motivaciones, sólo quiero hacerte comprender que no debes tener miedo de llegar al otro lado… No sabemos qué define a todo lo que hay en este mundo, pero sí sabemos que su naturaleza es temporal, ¿entonces de qué tienes miedo? Por favor comprende que aunque logres llegar al estuario y saciar tu sed por días, no le habrás ganado del todo al tiempo y que tarde o temprano, algún día abrirá sus fauces y te engullirá, igual que a mí.

lunes 11 de mayo de 2009

Pausa/Continúe


¡Qué necesaria es una pausa! Sobre todo si esto puede ayudar a salvar tu vida aunque no te percates de ello. Recuerda que tus maestros te lo han dicho: Manuel, es importante que sepas cuándo parar temporalmente y cuando en definitiva porque las señales son sutiles y a veces confusas; pero esta vez lo has hecho muy bien. El ciclo debe continuar, con o sin nosotros.


No me gusta mucho retomar el hilo de lo que había dejado; ya fuese por desinterés, por convicción o por impaciencia; pero hay cosas que no puedo abandonar inconclusas, aunque me desagrade la idea y me irrite en idear cómo reinventarlas o por lo menos darles otro enfoque… Pero aquí estoy, de vuelta, porque alguien me enseñó valiosamente que no se puede reversar el flujo del destino, sólo lidiarlo.

miércoles 4 de febrero de 2009

¿Qué hacer si cae en un laberinto?

Laberintos en nuestro universo hay muchos, los hay negros, los hay blancos; también de vidrio, también de concreto. Existen algunos muy extensos, otros no tanto… Algunos son circulares y cuadrados; de dimensiones anchas, de dimensiones angostas; completamente oscuros o demasiado iluminados; incluso algunos de oro sólido en contraste con otros de arcilla y lodo. Independiente de la forma y figura todos representan tres puestos: una entrada, una dificultad y una salida. Seguramente habrá quienes entren y salgan sin mucha dificultad, de igual manera quienes salgan con mucha dificultad o incluso hasta quienes ni siquiera logren salir. Ya sea por error o por decreto del destino, si usted llegase a caer en un laberinto; aquí le brindo algunas recomendaciones que pudiesen resultarle útiles:

Antes que nada, no pierda la calma y créase que su estadía en el laberinto será momentánea; de otra manera su memoria a largo plazo no podrá retener por mucho tiempo los mapas de los caminos que ya haya trazado o vaya descubriendo en el trayecto.

Avance, no tema equivocarse y trate de marcar de alguna forma por dónde ya ha pasado y verifique si hay atajos para llegar al último punto en el que esté.

Use sus instintos y trate de agudizar su inteligencia espacial, o sea la capacidad de ubicarse cardinalmente en un punto; en otras palabras, el sentido de orientación.

Si uno o varios caminos recurrentes que haya estado siguiendo no lo llevan a ningún lado o lo regresan al mismo sitio de partida, deje de usarlos y busque nuevos. Recuerde que su experiencia y aprendizaje son sus mejores armas.

No se desespere, Roma no se hizo en un día… La paciencia no es sólo una virtud de los reptiles.

Busque señales de aire fresco o de luz y sígalos, pueden significar que la salida está cerca.

No haga trampa. La mayoría de los laberintos tienen guardianes y cuando se percatan de acciones fulleras lo pueden castigar severamente. Si busca el camino correctamente, no tiene nada que temer y le aseguro que recibirá su recompensa.

Puede ser que llegue a encontrar una o más personas en el mismo laberinto; le aconsejo que se apoye de ellas siempre y cuando le aporten pistas o compartan sus propias experiencias; pero por ningún motivo se aferre a ellas, acuérdese que el pez grande se come al chico.

La verdad es que no existe una guía completa, ni mucho menos confiable del todo sobre cómo trazar caminos para cruzar un laberinto. Aún con una vista aérea es difícil en algunas ocasiones.

La última recomendación es que tampoco trate de jalar a terceros al laberinto en el que esté usted; recuerde que las reglas no lo permiten y sancionan severamente a quien lo haga.

lunes 19 de enero de 2009

El tiempo que estamos despiertos

Otra vez sonó el despertador y pasmosamente Sara no logra abrir sus ojos luego de otra larga noche sin conciliar el sueño y es que el mundo que la está esperando desde las 7:00 AM no parece convencerla del todo pero tampoco le permitirá seguir durmiendo media hora más, pues según el programa del día ya es tarde; ya debía estar en la regadera. De mala gana avienta la cobija, desconecta el reloj y se dirige a paso lento al baño, pues necesita agua fría para acabar de despertar. -¿Qué día es hoy? se pregunta, -¿Martes o miércoles? si todos los días de semana inglesa son iguales a excepción de la ropa de trabajo. Cierto, es martes, hoy le toca vestir el uniforme gris con blusa azul.

Con el tiempo encima, Sara se apresuró lo más que pudo y logró salr con sólo 10 minutos de retraso de su casa con destino a su centro de trabajo. La noche anterior no pudo dormir bien, aunque se acostó cansada, el sueño profundo tardó demasiado en llegar; así que en trayecto al trabajo estaba somnolienta. Mientras viajaba en el taxi, le vinieron a la mente algunos fragmentos de lo que parecía había soñado unas horas antes... Era como una fiesta de cumpleaños donde todos vestían de verde, lograba verse a sí misma que también vestía de ese color.


Divagó un momento sobre su sueño pero después empezó a cuestionarse sobre la causa del insomnio que no la deja descansar bien desde hacía unos meses. AL parecer todo estaba bien, no creía que fuese alguna preocupación familiar, pues todos estaban muy bien, salvo la operación en la rodilla de su madre programada para febrero; tampoco creía que fuera tensión por el trabajo, pues en estos momentos todo estaba muy bien también y en su vida personal tampoco estaba atravesando por ninguna cuestión difícil.


Llegó a su trabajo y el resto del día estuvo para Sara bastante relajado; pero nuevamente esa noche no logró dormir bien. Pasaron y pasaron las semanas y ella seguía con el mismo problema; consultó a un especialista médico en trastornos de sueño y tampoco pudo encontrar una causa de la falta de sueño y por ende no pudo recetar ningún medicamento para ello.


-¿Qué será lo que le pasa a Sara? Será que el problema no es perceptible ni para ella misma que cree no tener ningún problema porque todos los aspectos que integran su vida, a pesar de ser estables ya son rutinarios y aburridos. Podría ser que en el tiempo que estamos despiertos el alma de Sara grita desesperadamente pidiendo un cambio significativo, una avnetura o por lo menos una vuelta al rededor del mundo para no sentirse entre cuatro paredes. Yo pienso que es eso y sé que continuará, pues Sara no tiene el valor de desear un cambio de dirección por el confort que le da lo que posee actualmente. ¡Lástima! Es lo que sucede cuando un alma aventurera está dentro de un cuerpo conformista.

domingo 4 de enero de 2009

Mil espejos rotos

Un fuerte grito que se escucha en la distancia, quizá en el segundo o tercer piso... las cortinas cubren las ventanas y no permiten la vista hacia el interior; por eso nadie se percata del asedio silencioso detrás de la urbanidad. La armonía doméstica es sólo la farsa del espejismo de su matrimonio y allá afuera el mundo entero sin sospecharlo.

Y mientras más observo a través de sus verdaderos "yo" más siento como si me estrellara contra 1000 espejos rotos y entre miles de fragmentos que lo reflejan todo, es imposible ocultarse; no hay donde esconderse. Y mientras afuera las luces brillantes de una ciudad no son capaces de opacar lo que se vive dentro. Aunque tema más que a nada salir de esta habitación y ver los 1000 espejos rotos, creo que ya es hora... Amando a su hijos con pasión, protegiéndolos a cualquier costo, aceptando sólo el curso de la acción; me temo que ya se acabaron los puentes que cruzar. ¿Quiénes son los culpables? ¿Quiénes son quienes tendrás que reparar las gruesas cicatrices? Porque no debemos dejar a nuestros hermanos sangrando... Y ya es hora.