Pues bien, la tan esperada graduación de mi hermana llegó y trajo consigo un "Fashion Emergency" minutos antes de salir de la casa a la iglesia donde sería la misa de acción de gracias. Resulta que horas antes había acudido a una de esas estéticas famosas por sus altos precios, pero "según" impecable calidad a que le realizaran el peinado mas glamouroso del catálogo de temporada, y desúés de casi noventa minutos de pistolas de aire, pinzas calientes y los caprichosos jalones de peines y cepillos, dieron fruto a un "exagerado" y hasta ridículo peinado. Convencida por la estilista de que el peinado era el último grito de la moda; mi hermana se retiró del lugar un poco desconfiada pero crédula.
El problema se dio cuando llegó a la casa y me preguntó mi opinión: -"Así vas a ir a la fiesta" "Qee feo peinado" - Fue lo que yo le dije, y entonces sí que ardió Troya. Corrió al baño a desbaratarse el globo de cabello que le habían hecho y en medio de berrinches y llanto decidió que no iría a la misa y que acudiría de inmediato a otra exclusiva estética con su Fashion Emergency a que le solucionaran su grave, gravísimo problema (peinado).
Afortunadamente, sí logró llegar sana, salva y bella a la recepción a la puntual hora indicada en la invitación.
Respecto al baile y evento en general, lo que puedo decir es que no fue nada diferente a ninguna otra graduación. Creo que todas tienen el mismo estándar. La cena estuvo rica, el salón muy minimalista (la moda hoy en día) pero elegante y como siempre la porra para los graduados y las canciones inmortales en los eventos como: 1,2,3 todos para abajo, todos para arriba; etc, etc.
Le deseo muy buena suerte en esta nueva etapa (estoy seguro que la tendrá) y puedo decirle con toda confianza, que la clave para el éxito es el trabajo duro y constante.









